El horario de verano en Florida, conocido como Daylight Saving Time, comenzará el domingo 9 de marzo de 2025 a las 2:00 a.m. En ese momento, los relojes deberán adelantarse una hora, permitiendo aprovechar más luz solar durante las tardes. Los dispositivos electrónicos conectados a Internet ajustarán la hora automáticamente, mientras que los relojes manuales necesitarán una actualización manual.
Este horario se mantendrá vigente hasta el domingo 2 de noviembre de 2025, cuando se retomará el horario estándar. Esta práctica se ha implementado en Estados Unidos desde 2007 bajo la Ley de Política Energética, con el objetivo de ahorrar energía y aprovechar mejor la luz natural.
Aunque la mayoría de los estados siguen esta medida, algunos lugares de Estados Unidos han decidido no adoptarla. Hawái y gran parte de Arizona no participan en el horario de verano, al igual que los territorios de Guam, Samoa Americana y las Islas Vírgenes. Estos lugares han optado por mantener un horario fijo durante todo el año.
Historia y debates sobre la eliminación del cambio de horario
La idea del horario de verano surgió en el siglo XVIII con Benjamín Franklin, quien propuso la medida para reducir el consumo de velas. Su implementación en Estados Unidos comenzó en 1918, con múltiples ajustes en las fechas a lo largo del tiempo.
En 2018, el estado de Florida aprobó una legislación para mantener el horario de verano de manera permanente, pero la medida aún requiere aprobación federal. En 2022, el senador Rick Scott presentó el proyecto de ley Sunshine Protection Act, que buscaba eliminar el cambio de horario, pero no avanzó en el Congreso.
El Meet & Greet de Minnie y Mickey en Animal Kingdom cerrará temporalmente
Figuras como Elon Musk han expresado su interés en abolir esta práctica, basándose en encuestas donde una gran mayoría apoya su eliminación. Sin embargo, los intentos por establecer un horario fijo no han logrado avances concretos hasta ahora.
Impacto del horario de verano en la vida cotidiana
El cambio de horario genera opiniones divididas. Para algunos, representa una mayor oportunidad de realizar actividades al aire libre, mientras que otros lo asocian con efectos negativos en el sueño y el bienestar. Estudios han señalado que este ajuste puede provocar fatiga, alteraciones en el ritmo circadiano y reducción en la productividad durante los primeros días tras el cambio.
Independientemente de las opiniones, el horario de verano sigue siendo parte de la rutina en la mayoría del país. Es recomendable ajustar los relojes con anticipación y adaptar gradualmente los horarios de sueño para minimizar cualquier impacto en el organismo.