El Servicio Postal de Estados Unidos (USPS) implementará nuevas modificaciones en sus estándares de entrega a partir del 1 de abril de 2025. Estas medidas buscan mejorar la eficiencia operativa y reducir costos, con el objetivo de ahorrar 36.000 millones de dólares en los próximos diez años.
La agencia enfrenta una crisis financiera con pérdidas acumuladas de más de 100.000 millones de dólares desde 2007 y un déficit de 9.500 millones en el último año fiscal. Uno de los principales cambios afectará los plazos de entrega del correo de primera clase, publicaciones periódicas y paquetería.
Según el USPS, el 75% del correo de primera clase mantendrá su tiempo de entrega actual, el 14% llegará más rápido y el 11% tendrá un retraso en su entrega. A pesar de estos ajustes, todos los envíos continuarán entregándose en un rango de uno a cinco días hábiles.
Por su parte, USPS también actualizará su sistema de códigos postales, pasando de un complemento regional de tres a cinco dígitos. Este cambio mejorará la precisión en la distribución del correo y optimizará las rutas de entrega, especialmente en zonas rurales.
Otra de las medidas permitirá que los trabajadores postales salgan más temprano de las instalaciones y recorran mayores distancias para realizar entregas. Sin embargo, la agenció precisó que esta estrategia hará que el servicio sea más confiable y generará mayores ingresos, asegurando su sostenibilidad financiera a largo plazo.
Nuevo sistema de seguimiento de envíos
Para mejorar la transparencia en el proceso de entrega, el USPS lanzará un sistema de seguimiento del correo dividido en tres fases. Esta herramienta proporcionará información más detallada sobre la ubicación y el estado de los paquetes en tránsito, brindando mayor seguridad a los usuarios.
Asimismo, USPS asegura que estas modificaciones no solo mantendrán la calidad del servicio, sino que también mejorarán los tiempos de entrega para una mayor cantidad de envíos. El director general saliente del USPS, Louis DeJoy, destacó que estos cambios forman parte de un plan de modernización enfocado en garantizar la estabilidad financiera de la agencia.
Según DeJoy, el USPS necesita convertirse en una organización sostenible y eficiente, capaz de cumplir con las expectativas del público y las regulaciones gubernamentales. En medio de estas reformas, el presidente Donald Trump ha expresado su interés en integrar el USPS al Departamento de Comercio, aunque esto podría modificar su estructura operativa y convertirlo en una agencia bajo control del poder ejecutivo.
El éxito de estas modificaciones determinará la capacidad del USPS para adaptarse a los cambios tecnológicos y mantenerse relevante en la era digital. Con más de dos siglos de historia, el servicio postal enfrenta uno de sus mayores desafíos, buscando equilibrar su papel en la comunicación tradicional con las exigencias de un mercado cada vez más orientado al comercio electrónico.